Nosotros
Somos una empresa familiar formalizada en enero de 2018, nacida de una herencia: la receta de un dulce de castañas que se conserva en nuestra familia desde hace generaciones. La tomamos y la llevamos más allá, desarrollando una línea de conservas, confites y pastelería gourmet donde la castaña —fruto noble y desaprovechado en Chile— ocupa siempre el rol protagónico.
Nuestra propuesta evoca la nostalgia de la mesa familiar, pero se expresa con un lenguaje contemporáneo: combinamos la castaña con licor de naranja, manjar blanco, lemon curd y chocolate semi bitter, en piezas pensadas para regalar y compartir.
La castaña, un fruto de alto potencial
Por años, la castaña ha sido un fruto desaprovechado en nuestro país por lo tedioso de su trabajo y la falta de nuevas recetas. Es también un fruto de sabor neutro, lo que exige oficio para combinarlo bien. En Viejo Amor construimos justamente eso: un repertorio de preparaciones —puré, chocotejas, napoleones, barquillos— que le dan a la castaña el lugar que merece en la pastelería chilena.
Nuestro fundo en Quillón
Elaboramos cada producto en el Fundo La Isla, a orillas del río Itata, en Quillón. Un terreno con casas patronales restauradas después del terremoto de 2010, parrón de cepas país y un entorno que inspira cada receta que sale de nuestra cocina.
En los medios
Nuestra historia y nuestros productos han sido reconocidos por distintos medios nacionales:
- Revista Paula — reportaje sobre nuestros confites y el trabajo con castañas.
- Las Últimas Noticias — "Joven emprendedor inició confitería gourmet con su puré de castañas".
- Perfil de Sebastián Concha — "Sebastián Concha se vino de Londres a Quillón", la historia detrás de Viejo Amor.